¡ADIÓS!

No lo puedo creer, insistes en marcharte de mi lado

Me parece que estoy viviendo una pesadilla, ¿y nuestro amor?

No es una relación en la que pasamos solamente un rato

Se trata de casi toda mi vida adorándote, ¿te di yo razones?

Quiero ser comprensivo, inteligente ¡pero ante esto no puedo!

Uno no llega así nada más a decirle a su pareja: ¡hasta luego!

Obviamente no satisfago tus expectativas con respecto a algo

¿No soy buen amante?, O es que tal vez no compartes mi pasión

¿Soy mediocre como profesional? Tal vez debí haber sido millonario

¿No soy buen padre para tus hijos? intentaba formar hombres de bien

¿Quieres que vayamos a más reuniones? Sé que te gustan las fiestas

Pero en fin, se que vas a hacer lo que te venga en gana

Por lo menos ten la decencia de no hablar mal de mí con ellos

Quiero que acudan a mí si es que tienen después un problema

Sé que no puedo obligarte a que me quieras, te dejo libre; ¡adiós!

EL CANTADOR

Yo soy poeta solamente porque lo quiero ser y así me lo he creído a fuerza de repetirlo pero, sé de mis muchas limitaciones y básicamente sigo un ideal que me formé cuando de niño descubrí que mi Papá tenía un librito, un cuaderno de poesías escritas a mano que en su momento me lo quedé y al tiempo lo extravié o lo perdí, o lo arrojé de mí lejos en alguno de esos momentos erráticos que me distinguen; y desde entonces me acosaban.

Debo haber tenido tal vez 7 años puesto que ya sabía leer pero obviamente nada de conocimientos generales acerca a de ninguna materia aún, bueno al día hoy tampoco.

Desconozco si  eran poesías de él o de aquellos a quien él haya admirado, no me acuerdo; lo que sí recuerdo es que a él le gustaba Amado Nervo, Salvador Díaz Mirón y Ramón López Velarde; y a la vez me inculcó el gusto de escuchar a Manuel Bernal declamando poesía en la “W” Radio.

Y dicho esto, ya  adentrado en esas cosas de la conciencia sucia, algo similar pasó con respecto a mi Mamá, la víctima en este caso fue un disco reproductor de música a 45 R.P.M elaborado con vinilo, en el que ella había grabado algunas canciones, le encantaba cantar y lo hacía muy bien. Yo me ponía celoso de que en todas las reuniones de familia y de amigos ella fuera el centro de la atención, siempre he sido posesivo y desconfiado de la gente; entre otras cualidades.

La cosa es que frecuentemente cuando escucho música que estuvo de moda en aquellos años de los 60’s generalmente le digo a mi esposa: Yo cantaba esa canción en las fiestas; tenía un buen repertorio y a mi si me gustaba ser yo el centro de la atención.

Una nota: Mis Padres cantaban muchas canciones también juntos, mi Papá le hacía a mi Mamá una magnifica segunda; siempre que cantaban la canción “El Cantador” sin decirlo a viva voz me la dedicaban a mí, o eso yo sentía; al final terminábamos cantándola juntos los tres.

Me gustaría creer que algún día los voy a volver  a ver……

PIEL POEMA

Agradezco a Emilio Daniel Silva Segura por permitirme el uso de este Oleo que es de su autoría

Yo necesito hacer contacto con tu piel, siempre que me dispongo a dormir placenteramente.

Y al abrir mis ojos necesito mirar al interior de los tuyos, para preguntarles si siempre me vas a amar.

Cuando he tenido que sufrir un intenso dolor, solo mi comunión contigo puede aliviar mi mente.

Y es que la fortaleza que necesito proviene de tu interior, y con tu cariño siempre lo puedo lograr. 

  

Recuerdo que apenas comenzábamos a tratarnos, y yo te propuse matrimonio apresuradamente.

Parecería ante tanta prisa que de amor yo estaba loco; ¡desde luego!, tanto que no lo quiero ni ocultar.

Estoy cierto que nuestro amor fue inmenso desde su inicio, fue intenso, siempre allí; presente.

Hubimos pues de sellar nuestras vidas para pertenecernos eternamente, aun después de marchar.

 

Y bueno, comenzar a vivir en pareja fue como un cuento de amor, que escribimos apasionadamente.

Enamorados, sin importar la pobreza, si teníamos solo dos panes en la mesa; no nos iba eso a angustiar.

Y así fuimos recorriendo todo el camino y sus veredas, que salieron ante nosotros acompasadamente.

Lo único que nos importó siempre era amarnos, ¡nada más importante en nuestro diario peregrinar!

 

Y al igual que en casi en todas las historias, también vivimos momentos tristes desafortunadamente.

A las parejas que se aman, el tener problemas con la salud de sus hijos fácilmente les puede desquiciar.

De cualquier manera vivimos lo que teníamos que vivir, y al final todo se fue dando leve o abruptamente.

De lo económico ni ocuparse, la salud…. allí estamos; lo importante es que nunca nos dejamos de adorar.

 

Tuvimos siempre razón mi amor, lo único importante era compartir nuestras vidas incuestionablemente.

La atracción no es cosa fortuita, el amor tiene sus propias leyes, es energía; y estamos hechos para amar.

Compartir la respiración, los sueños, la pasión, la ternura y al final sentir lo mismo irremediablemente.

Y si al paso del tiempo me dejaras, querida amada mía, de inmediato te sigo; yo te voy a acompañar.