Publicado el Deja un comentario

   EL FUTBOL MEXICANO

Estimados compatriotas

Me identifico con ustedes como uno más de los millones de ciudadanos de nuestro País que han soñado desde su infancia con ver a un mexicano levantar hacia el cielo la Copa de Campeón Mundial de la FIFA. Y bueno, recuerdo individualidades como: Borja, Tena, Hugo, Calderón, Cuauhtémoc y probablemente a 500 más desde hace al menos 50 años; y nunca ha sido posible.

¿Y si fuera que realmente no tenemos lo que se necesita?

A nadie le va a gustar mi comentario, supongo, pero por favor díganme, y desde luego aduciendo que todos nuestros compatriotas seleccionados lo han intentado con todo su corazón y riñones; ¿existe la posibilidad de que realmente nuestra mentalidad y caracteristicas fisicas no son lo suficiente para competir a ese nivel?

No, no tengo complejo de inferioridad ni de superioridad, sin embargo, sé de mis limitaciones en cualquier terreno, y cuando calculo que tengo desventajas lo suplo con coraje, con orgullo, con dignidad, con honradez; a mí no me gusta perder.

Nosotros en México sabemos perfectamente que nuestro beisbol es fuerza “TRIPLE A”, cuando van los “Dodgers”, o los “Yankees”, o cualquier otro equipo de “LAS LIGAS MAYORES” los enfrentamos dignamente, tal y como debe hacerse en una guerra; tratando de ganar o vendiendo cara nuestra derrota ante una superioridad lamentablemente tan obvia y entonces pregunto:

¿Ustedes de verdad creen que la Selección de futbol de México se encuentra a nivel de las selecciones de: Italia, Alemania, España, Francia, Argentina, etc.?

Bueno esas potencias tienen mentalidad no solo de ganadores, sino de conquistadores.

¿O se atreven a pensar que nos equiparamos con Brasil?

No lo creo, ellos juegan con alegría, lo hacen a ritmo de Zamba, Conga, Macumba y el latir de su corazón.

Entonces si nunca van a ganar un Campeonato Mundial dejen de hacer el ridículo y busquen organizar un torneo con equipos de otros Países que se encuentren en la misma situación, si es que nos aceptan con ellos y si no; vengan a jugar a los campos en tierra bruta y llena de charcos de Ciudad Netzahualcóyotl.

Siempre y cuando no vallan a chillar cuando se raspen las rodillas

Atentamente,

Carlos Silva Guzmán

Save