LITO

El comentario de un amigo que tengo  parece que de toda la vida, yo casi nunca he tenido amigos debo decir, ha logrado hacerme meditar respecto al amor.

Primero  debiera yo tal vez definir a qué  amor es al que me refiero por aquello de que existe el amor por los Hermanos, los Padres, los Amigos, las Mascotas, la Naturaleza, las Ciencias, las Artes, la Vida misma y ¡qué se yo a cuantas más cosas decimos que les profesamos Amor!

Pero yo me refiero al único amor por el que muy frecuentemente sufrimos, al amor del que más disfrutamos porque es el único que no es gratuito, al amor por el que hay que luchar para tenerlo y para conservarlo: el amor de Pareja.

Y es por eso que esto se titula «Lito»

«Lito» es como mi Mamá nombraba a mi Papá, viene a ser el diminutivo para su nombre: Teófilo, Teofilito…Lito

Concordamos en eso de que de pronto en forma muy lamentable olvidamos las caricias, los mimos , los arrumacos , los besos y los embelesos hacia la persona amada pero, Lito no dejaba de manifestarle su amor a su Lupita, no dejaba de procurarle bienestar, de soportarle sus caprichos, de tenerle atenciones como servirle una taza de café por ejemplo, no perdía nunca Lito ese orgullo que se le notaba en su cara de traerla del brazo por la calle.

Y es que ella siempre fue bonita y bueno, también era una Lideresa, comerciante, alegre y lo opuesto cuando algo no le agradaba, emprendedora, dominante, protectora, orgullosa, posesiva, poderosa y a la vez frágil y no había remedio, mi  Padre tenía que adorarla.

Y el punto al que me lleva la reflexión es el de que yo tengo todas las “gracias” de mi Mamá y tal vez una tan solo de mi Padre, analizándolo hoy me pregunto si puede ser dependencia pero el caso es que vivo eternamente enamorado de mi esposa. No le llego a los talones a Lito en eso de la dulzura, pero sí aunque de diferente manera no concibo la vida sin compartirla con ella.

Y lo mejor del caso es que ahora que mi primer hijo varón es ya casado, trata muy cariñosamente a su esposa y es perfectamente recompensado.

Y todo gracias a Lito.