EL CIEGO QUE ME DIJO QUE EL DÍA ESTABA BONITO

Ese día andaba yo buscando trabajo con el ánimo caído por causa de mi alcoholismo, de esos días en los que pues sales tratando de dar remedio a tu vida, un poco por que así debes hacer el papel de Padre y Esposo, pero sin buen estado de ánimo y muchas culpas en tu morral.

Me encontraba sentado en una banca en la parada de los camiones locales esperando el  próximo, sin frio, sin calor, cabizbajo, sin hambre, hosco, malhumorado culpable y de pronto me dice una persona que se encontraba sentada a un lado de mí; ¿Qué bonito día verdad? , levanté la barbilla y mire hacia la izquierda y mantuve la mirada mientras giraba hacia la derecha y al ver un día soleado con   clima templado no tuve más remedio que asentir y le contesté al hombre que sí, ¡era un día bonito!

La cuestión es que el hombre era ciego…….

EL SEÑOR LLORANDO EN LA BANCA

PAISAJE DE UN AMANECER

Esa tarde yo venía no sé de donde como pasajero de un autobús a los que nosotros le llamábamos “ bas del artidi ”  y al día de hoy no recuerdo en qué estado de ánimo me encontraba pero supongo que venía tal como la gente viene dentro de su rutina de regreso a casa, simplemente viene.

Al detenerse el vehículo en una parada llamó mi atención un hombre entrado digo yo en sus 40’s, era robusto, alto, y se encontraba llorando a grito abierto, de una manera desgarradora, con amargura y hasta donde yo vi mientras el camión bajó y subió pasajeros, ni bajo ninguno de los que veníamos en tránsito a tratar de consolarle, ni se le acercó peatón alguno que pasare a su lado para lo mismo, y a las otras personas que estaban a su lado tampoco les importaba aparentemente o tal vez ni siquiera lo escucharon.

ESTA SI ES UNA DE MIS RAREZAS

 

 

Tan fácil que sería aligerar la carga de Jesús,

tan fácil que sería curarle sus heridas,

tal vez sería posible hasta que esbozara una sonrisa;

con tan solo el ocuparme de vivir bien la vida.

¿QUE COSAS NO?

 

No me gusta como he decidido mi vida hasta este día

Porque el amor lo perdí cuando recién lo había encontrado

Porque a la juventud la dejé escapar cuando la tenía a mi lado

Porque ni siquiera cuenta me di cuando la inocencia se había marchado

Y sobre todo porque lo que fui, muy a pesar mío, nunca fue suficiente para

corresponder a todo lo bueno que tú me habías dado.

Hoy me haces mas falta que nunca, más incluso que el aire que respiro,

nunca antes me di cuenta que te amaba, sabía que te quería, sabía que me gustabas,

sabía que eras bonita, pero no sabía que ya eras parte de mí.

 

¡POBRE VIEJO POBRE Y ATRIBULADO!

¡Pobre viejo….no, pobre de mí!

El ya pasó por eso  y yo tengo dudas en cuanto a mí

Él vivió ya todo en la vida, yo apenas vislumbro lo sinuoso del camino

El ya lo está olvidando y yo recién lo descubrí