Si es que te marchas ten mucho cuidado de no llevarte lo que no es tuyo
No, ya no es tuyo mi corazón, aunque lo fue por la mayor parte de mi vida
No puedes llevarte mis sueños y mis ilusiones, de todo eso ya diste cuenta
Con respecto a mi orgullo, si alguna vez lo tuve lo extraviaste ya hace tiempo
Yo tenía fe de que cambiaras, que te remordiera la conciencia, ya no la tengo
Vete no me espantas, es más doloroso vivir agobiado que en la soledad; ¡vete!
Humillado te acostumbras a caminar cabizbajo, pierdes la compostura; ¡Vete!
Poco me importa si me quieres o no, a uno de pronto parece no dolerle nada
No voy a estar triste si te vas, es más motivo de tristeza el que no me quieras
No voy a buscar a otra mujer, no tengo fuerzas para emprender otra batalla
Si algún día te encuentras derrotada, hecha añicos, quiero que algo entiendas
No se te ocurra volver a ponerte frente a mi vista, te quería mucho, ¡Ya no!


sobre todo eso: “ya no”. Q lindo el tulipan negro, existen realmente?
¡Puede ser hasta canción este poema!
Es un final rotundo, no hay marcha atrás.
Ufff… mundo en la relación de hombre con mujer, de la mujer en mujer y hombre en hombre…
Amor y desamor… delirio y llanto…
Y el hombre sin entender -ni entenderse- con el eterno femenino… Pero ese eterno,acaso ¿sí para sí?, ¿acaso sí para nos? Ahí la inteligencia, el amor y l invención queda, para el que atine a acertar en eso que es de dos.
Pero ese rapto de ruptura y dolor trasladado al verso, tiene garra. Me ha gustado.
Un gran saludo.
Bueno, si no en la inteligencia, al menos confiemos en la suerte.
Saludos…