¡PARA TODA LA VIDA!

Image Credit: X-ray – NASA, JPL-Caltech, NuSTAR; Optical – Ken Crawford (Rancho Del Sol Obs.)

Cass A SNR

Yo no creo en lo sicólogos, yo no creo en los siquiatras, es fantástico que algunas personas adineradas puedan someterse a tratamientos de tal índole, pero yo creo que tengo comportamientos que a esos señores, e incluso a las personas que me quieren, las que me aman y las que me adoran, podría parecerles de un desequilibrado; con la denominación que gusten.

Sin embargo, definitivamente no estoy loco, bueno ¡Así supongo que dicen todos los locos! Pero a las ultimas no me importa, y si me quieren pueden estar a mi lado, y sin no, los que se vayan no me importan; solo los que se queden a mi lado.

No creo en los líderes religiosos, porque para empezar yo creo en Dios, pero no sé si me lo estoy inventando, o simplemente a los demás no se les ha aparecido, en el que yo creo no ha nadie formado todavía una Iglesia, es un Dios que cuando volteo al Universo, él es tan grande que con una mínima parte de su dimensión se llenan mis ojos y mi cerebro, y si volteo a  mis adentros, me confundo al verlo en cada una de mis moléculas, y pienso que somos solamente una combinación “x” o “y” de los quarks que componen los protones y neutrones de nuestro cuerpo. Más aún, en el campo genético las estructuras de los ARN, los RNA y el ADN; las veo con una conformación similar a la de cuerpos celestes como Nebulosas o Galaxias del Universo.

No creo en los políticos, porque le dicen a la gente lo que la gente quiere oír, aparentemente son sordos y tienen mala memoria. Bueno, simplemente porque son mentirosos.

No creo en las buenas costumbres en la mesa, cuando conviví entre gente adinerada y “culta” encontré que cuando conviven con “nosotros” y para “condescender” llegan a comer sin ningún empacho de la manera en que toda la vida me dijeron en mi casa que yo no debía hacerlo; “para que cuando conviviera con la gente “decente” no desentonara en la  mesa.

No creo en la moral, ¿De acuerdo con quien?

No creo en los delitos, con el tiempo uno aprende que si  no hay policía a la vista; no hay delito.

No creo en la ley, como creer en ella si en mi País vi que en un momento dado, allá por 1972, que en un Estado de la Republica Mexicana las la edad mínima para casarse por el civil era de 15 años y en otros de 18 o a los 21, me da igual; lo que estoy cierto es que cada Estado es Libre y Soberano y aunque eventualmente de pronto hay leyes a nivel federal en momentos hay normas dispares. Lo que es ilegal en un sitio no lo es en el otro y viceversa.

Y allí le paro, pero por último, en lo que sí creo es en la familia, y pongo todo mi empeño por estar unidos y apoyarnos sin titubearlo, sin egoísmo; sin cobardía.
Y creo en el Amor entre un hombre y una mujer; ¡para toda la vida!