ANIVERSARIO DE BODAS

NOSOTROS

Si me pusiera a contar los besos que te he dado y los que he recibido de ti en estos 38 años.

Van a ser tantos como el número de estrellas en cielo que han sido testigas de nuestro amor.

Y la locura y calor de nuestras caricias, la comunión de nuestros deseos; y de nuestros sueños.

Han sido el perol y el fuego, la espátula y la arcilla, la pluma y el papel; con lo que formamos  a nuestros hijos.

Gracias Chaparrita….

MI TIA CARMELA

MI TIA CARMELA

Hermana de mi Señor Padre y la última de la Dinastía Silva-Velázquez, 91 años de edad; siempre dulce.

 
Tuve el privilegio de comunicarme telefónicamente con ella hace un par de días y me dejó como siempre con la dulce sensación de que ella me quiere mucho, desde mi niñez era muy cariñosa conmigo, y bueno, definitivamente debe influir el hecho de que soy el primogénito de su hermano más pequeño; quien además llevaba el nombre de su Padre, de mi abuelito; Teófilo.

 
Algo muy característico es el nombre por el cual me llama: Carlis
Y Carlis fui para Meche, para el Chato, el Gordo, el Fede, Carmelita, el Chuy, el Mandis y Julis. Lamento que dos de ellos se me hayan adelantado y además; desde hace ya tanto tiempo. Quiero que sepan que, a excepción de que yo solo me engañe, desde luego que recuerdo a mi tío Jesús, recuerdo sus utensilios de trabajo y tengo muy claro que dominaba el oficio de zapatero.

 
Esos recuerdos los ubico un poco después, tal vez unos 3 o 4 años,  con la imagen que tengo en mi memoria de cuando mi abuelito andaba acomodando unas lajas en su patio, cerca de el boiler al que se  le alimentaba con como bolsas de aserrín, o algo así, y en donde por cierto, una ocasión me encontré un rollo de billetes, y desde luego que yo sabía que era dinero pero lo regresé a mi abuelita; él ya se había ido.

 
Regresando a la plática respecto a mi abuelito y yo, yo apenas y caminaba más o menos bien, y él de pronto se  acercó a mí y me tomó la mano izquierda, me hizo extenderla, colocó en el centro de ella una cochinillita y me hizo que con el índice de la mano derecha la tocara; a fin de que la cochinilla se “enconchara” para su protección.

 
Pues ahora el punto es que después de que yo saludé a mi tía, como les contaba, la comuniqué con Carlos, uno de mis hijos, que la recuerda perfectamente y ¡adivinen por favor con qué nombre se dirigió a él!………………………………..¡Carlis!

UN PASEO EN EL DEFE {sic} *

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Este día es tan especial para mí, como cualquier otro día de todos los días de mi vida; debo suponer.

Vivo intensamente con mis emociones, mis proyectos, mis peores pesadillas; y mis recuerdos.

Hoy en lo particular tengo la convicción de que voy a seguir siendo igual; no tengo otra opción.

Manejo mi automóvil para ir a abrir, como diariamente lo hago; el Restaurant que inauguramos con optimismo hace 10 meses.

Y de pronto caigo en la cuenta de que prácticamente no hay tráfico en la autopista; está vacía.

Y como un remanso, como hallar un paraje donde descansar, eso me hace reconsiderar mi vida.

Fue en un día 1ro. del año, no recuerdo cual, tal vez en 1971, cuando vi al D.F. así de desierto.

El defe normalmente al día de hoy es insufrible, demasiada gente, demasiados automóviles.

La fecha no fue inolvidable, resulta obvio, pero sí el hecho; ese día paseó junta toda mi familia.

Nuestros Papás nos llevaron, si no estoy equivocado, a Xochimilco; ¡o no importa a donde fue!

Lo que sí estoy seguro es que comimos afuera de un estanquillo, ¡creo que tortas de queso de puerco con refrescos!

Me temo que tal vez fue el último paseo en el que todos mis hermanos y yo conviviríamos así.

La vida nos llevó por diferentes senderos, hoy no estamos todos y los que estamos; estamos lejos

¡Que cosas!

¿No?

*Para aclarar, esas siglas corresponden al nombre coloquial que identifica a la Ciudad de México.